En el suplemento inmobiliario del Diario El Mundo aparece este artículo, escrito por DIANA ARRASTIA que por su interés reproducimos aquí:
"Desde el entretenimiento de 'La hora Wiki' y el universo cinéfilo de 'Magazine,' en Canal Plus, hasta la sobriedad informativa del 'Telenoticias', de Telemadrid, o las sustituciones de los titulares de la información deportiva en TVE, Raquel Sánchez Silva ha tocado muchos registros. Ahora, 'Noche Cuatro' suma a su intensa trayectoria un título más.
«La gran ventaja y también la exigencia de 'Noche Cuatro' es que un día puede ser una cosa y al día siguiente otra muy distinta. Viene a poner a prueba la cintura que yo pueda tener para afrontar programas diferentes, siempre ubicados en una misma noche. Es muy enriquecedor». Una caja de sorpresas, un contenedor de distintos formatos y temáticas es 'Noche Cuatro', la noche de los viernes en Cuatro.
«Cuando se elige el contenido, lo único que se exige es que sea un evento, es decir, que merezca ser destacado. Se pretende que la noche de los viernes sea una noche especial. Me parece que 'Noche Cuatro' es la exquisitez y me siento muy privilegiada».
La sorpresa
Un programa original y también arriesgado. «La cultura televisiva es la cultura del hábito. Pero 'Noche Cuatro' es 'pon la tele y a ver qué te encuentras esta semana'. Al espectador que ha visto el documental de cárceles a lo mejor no le interesa el de 'Idénticos' (los gemelos más parecidos de España). Ésa es la gran dificultad de este programa, porque consiste en presentarse ante la sorpresa y en dejarse llevar».
La personalidad de la periodista, reflejada en una trayectoria dinámica y variada, también encuentra eco en su casa. «Necesito que mi casa sea como yo, que no sea uniforme. Ésta es una casa flexible, abierta. No puedo soportar las casas compartimentadas y cuadriculadas. Me gustan los espacios abiertos y, si puedo ver una casa desde la puerta hasta el final, lo prefiero».
Una 'chaise longe' ubicada frente a una de las ventanas del salón, porque le gusta leer con la luz natural; un mueble mexicano, un rincón oriental, un retablo balinés y una piel de cabra configuran una decoración muy ecléctica donde Raquel Sánchez Silva busca la comodidad. «He intentado hacer de mi casa algo confortable. Es un criterio más práctico que de decoración».
Y entre sus rincones favoritos, está su dormitorio, dibujado con un futón alumbrado desde una ventana en el techo abuhardillado, un vestidor totalmente abierto (hasta sus zapatos, una de sus fascinaciones, reposan sobre estanterías porque le gusta, en la intimidad, verlos) y una zona de trabajo.
«Hay días en que, si no es para comer, me puedo pasar medio día metida en él. Vi la ventana y me dije 'la cama va debajo'. Tiene una luz excepcional y de noche veo las estrellas. Además, por la mañana, los pájaros patinan en la ventana, hacen como esquí porque se resbalan».
Entre sus objetos más queridos, aparte de sus zapatos, destacan un cuadro de la artista japonesa Ulia Ishikawa, titulado 'El sueño del samurai', detrás del que estuvo muchísimo tiempo; y sus 'overall' o «camisas masculinas largas», diseñados por su amigo Baruk Corazón, que siempre viste en casa y que le recuerdan unas agradables vacaciones en Menorca."